Fenómenos Naturales
- ¿Está lloviendo? - le preguntó extrañanda cuando le miró a los ojos.
- Sí, llueve - contestó melancólicamente.
- Pero… pero no puede ser! - dijo mientras volvía a echar la cortina para evitar ser deslumbrada por el sol que aquel día brillaba. - ¿Cómo puedes decirme que llueve con el día que hace?
- Porque es cierto que llueve!
- Mira, no entiendo nada…
- Carol, te aseguro que llueve - susurró - solo que, en ocasiones, no es el cielo el que derrama sus lágrimas.
Y entonces fue cuando lo comprendió todo. Despacio se acercó a él y dulcemente le dijo:
- Sí, tienes razón. Y eso es tan cierto como que no siempre el calor lo trae los rayos del sol - y le abrazó para que su calidez secara la humedad de ese cielo que suponían para ella sus grandes ojos azules…

