Castigo Final

Octubre 27th, 2006

Se lo habían advertido más de una vez, pero él se caracterizaba por una cabezonería extrema y un orgullo que le impedía escuchar a nadie que no fuera él mismo.
Sus padres, sus profesores, sus hermanos e incluso sus amigos estaban cansados de decirle que tendría que cambiar, que si seguía por el mismo camino la vida le daría muchos reveses.
Pero no hubo manera. Siguió en la misma línea, encerrado en sí mismo sin importarle nada más.
El único objetivo que dominaba sus días era conseguir todo lo que se propusiera. Para ello no dudaba en pisar a quien hiciera falta, mentir o falsificar.
No conocía amigos pero le sobraban enemigos. Jamás fue capaz de amar a nadie, lo más que consiguió fue fingir un falso amor si ese alguien podía serle de utilidad en sus menesteres.

Siempre caminaba con la cabeza en alto y la barbilla apuntando al cielo impulsada por su altanería.
Y así empezó todo… Una rama de un viejo árbol que nunca vio hasta ahora le hizo tropezar cayendo al suelo con un estrépito que heló la sangre a los que por ahí pasaban.
Por descontado, no quiso aceptar la mano que más de uno de los que pasaban a su lado le tendieron para ayudarle. En vez de eso, les obsequiaba su amabilidad lanzándoles una mirada cargada de odio y desprecio.
Pensó que era uno de los peores días de su vida que hasta ahora tuvo. No le dolía el cuerpo, o al menos el daño en dignidad fue lo suficientemente mayor como para superar al físico.

Cuando hubo conseguido espantar a todo el que intentó echarle una mano, cuando se creyó sólo comenzó a refunfuñar y a hablar entre dientes. Entonces fue cuando le vio.

A su derecha había un hombre completamente trajeado. Su cabeza era coronada por un elegante pero anticuado sombrero de copa y entre las manos enfundadas en unos pulcros guantes blancos sostenía una curiosa y llamativa llave dorada.

-¡Y tú que miras! – rugió.
-¿Acaso he de mirar algo?

La indiferencia que mostró consiguió sacarle de sus casillas y se levantó dispuesto a arremeter contra aquél personaje tan peculiar. Pero cuando llegó a su altura, justo en el momento en el que iba a descargar toda su rabia contra él, se fijó en la llave.
Sintió una tremenda necesidad de hacerse con esa llave, y por ello decidió que sería mejor dominar su rabia e intentar que ese hombre le obsequiara su gesto con aquella llave…

- En realidad… usted perdone, creo que he tenido un mal día. Iba a descargar toda mi furia contra usted cuando en realidad no tiene culpa de nada. Le pido mis más sinceras disculpas, señor…
- Reficul; puede llamarme Sr Reficul
- Un extraño nombre ¿o tal vez es su apellido? – trató de ganar su confianza a base de interés, al fin y al cabo a todo el mundo le gusta que escuchen sus historias.
- Sí, quizá. En realidad es de familia, tiene gran tradición de allí donde provengo…

Iba a preguntar cuál era ese lugar, pero algo le dijo que no debería, que quizá sería entrometerse demasiado y si el Sr Reficul no hizo mención al mismo sería por algo. En lugar de eso, atacó directamente a su objetivo, tal y como acostumbraba a hacer:

- Y esa llave que sostiene entre las manos, ¿también es un legado familiar? Parece realmente antigua.

Con la mirada perdida y haciendo girar la llave entre sus dedos, contestó:
- Sí, se podría decir que sí; es… algo así como un legado familiar.

Era la primera vez que alguien comenzaba a inquietarle. Había algo en él que no le gustaba, algo que le hacía desconfiar y que conseguía descentrarle. No obstante luchó contra esa sensación y continuó:
- ¿Me dejaría cogerla un momento? – y cuando la tuvo en su mano la sopesó, la acarició y dijo – Vaya… ¿oro macizo? Ha de valer una millonada…
- Cierto es que tiene gran valor en el mercado, pero su valor simbólico le supera con creces señor.
- Sin duda – no debía de darle motivos para desconfiar. – Es curiosísima, nunca había visto un modelo como este. Esa empuñadura en forma de ala hace que resulte especial ; pero… ¿ ese pedazo que le falta? ¿qué le ha ocurrido? – preguntó interesado.
- En realidad es así. Se trata de un ala rota – su voz se tornó misteriosa y con un tono ronco que no había presentado hasta ahora.
- ¿Un ala rota? Vaya… Y ¿podría saber qué es lo que abre?
- ¿Conoce el mausoleo que hay en el ala sur del parque?
- ¿Me está usted diciendo que esta llave consigue abrir el mausoleo? Ese mausoleo que domina el lago y que todo el mundo admira pero al que nadie ha conseguido nunca acceder? – preguntó incrédulo.
- El mismo.
- Vaya… - de inmediato su objetivo cambió. Ya no le bastaba con conseguir esa llave, sino que además tenía que entrar en el mausoleo pasara lo que pasara.
- Creo que ha llegado la hora de volver a casa. ¿Sería usted tan amable de devolverme la llave?

Por un momento dudó. No sabía si devolverle la llave a su dueño o salir corriendo con ella hasta llegar a la puerta que quería traspasar. Un rayo de lucidez hizo que le devolviera la llave al dueño.
- Ha sido un placer, caballero.
- Igualmente Sr Reficul

A medida que le veía alejarse, iba creciendo dentro de él la llama de la avaricia y la ambición. Por más que trató de controlarlo, finalmente cegado por su mezquindad, corrió tras su víctima y le asestó un certero golpe en la nuca que le dejaría inconsciente durante el tiempo justo como para poderle registrar con comodidad.
Pronto la localizó. Con los ojos desorbitados y una diabólica sonrisa, acarició la llave como si fuera su más preciado tesoro. La ocultó en el bolsillo de su pantalón y, después de asegurarse que nadie había presenciado lo que acababa de ocurrir, escondió el cuerpo del Sr Reficul en unos arbustos cercanos.
Enseguida se dirigió al mausoleo. Tras doblar una esquina lo vio aparecer ante sus ojos. Un edificio majestuoso flanqueado por impresionantes cipreses que apuntaban al cielo de manera desafiante.
Para poder acceder a él tendría que cruzar el lago. Buscó en su bolsillo alguna moneda y se lanzó al embarcadero para hacerse con una de las balsas. Remó con fuerza y en cuanto rozó tierra se lanzó como un animal salvaje incapaz de controlar sus ansias y deseos.
Y ahí estaba, mirando fijamente la cerradura. Él sería la primera persona que pudiera entrar ahí, a excepción del Sr Reficul, por supuesto.
Él , él , él! Lo había conseguido! Se había hecho con la llave, podría entrar en el mausoleo! Una vez más había logrado su objetivo a pesar de haber tenido que emplear la fuerza y la extorsión.
Pero eso ahora mismo no importaba. En ese momento le embargaba una gran ansiedad y pronto se decidió.
Comenzó a introducir la llave en la cerradura y según la giraba, cada crujir de la madera le provocaba una oleada de calor y satisfacción única hasta ahora.
Último giro y la puerta vence. Cuando se asoma no encuentra mas que una absoluta oscuridad.
Su ansia por merodear el lugar hizo que se introdujera en el mausoleo sin percatarse de que nada más abrirlo había soltado la llave, paradójicamente lo que comenzó siendo su objetivo no se había convertido mas que en una mera herramienta para conseguir la meta final.
Una vez dentro, una inesperada corriente de aire hizo que la puerta se cerrara tras de él haciendo un ruido ensordecedor. Fue entonces cuando se percató de lo que estaba ocurriendo. Había quedado encerrado en el interior del mausoleo!
Corrió hacia la puerta; gritó, aporreó y arañó la madera vieja de la que estaba hecha, pero como era de esperar, no obtuvo respuesta alguna.
Desesperado apoyó la frente en la puerta y escuchó unas palmadas a su espalda. Asustado se giró y le vio allí de pie, frente a él.
- ¿Tú qué haces aquí? Tú no deberías de estar aquí!¿por dónde has entrado? ¿cómo lo has hecho? – no podía creer lo que veían sus ojos.
- Vaya…¿aún no te has dado cuenta?
- ¿Darme cuenta de qué? – el miedo y la ansiedad hicieron que no sonara mas que un hilo de voz.

Entonces vio como el señor trajeado y con sombrero de copa escribía con movimientos lentos del pie su propio nombre en la arena :
R E F I C U L
Inmediatamente hizo lo mismo pero en sentido contrario:
L U C I F E R

El terror se dibujó en los ojos del joven. No podía entender nada, no lograba entender nada de lo que estaba sucediendo.
Una carcajada siniestra cruzó el aire helándole la sangre y comenzó a notar un dolor desgarrador en su espalda. Tanto era el dolor que sentía que no tuvo más remedio que doblarse sobre sus rodillas y lanzar gritos de desesperación y agonía.
Cuando pareció menguar el sufrimiento abrió los ojos de nuevo. La oscuridad se había desvanecido, igual que el Sr… prefería no nombrarlo. Miró a su alrededor y se descubrió rodeado de llamas que caldeaban peligrosamente el ambiente.
Una vez superado ese primer susto, descubrió que se encontraba totalmente desnudo y que algo le pesaba a la espalda… alargó la mano y descubrió que dos inmensas alas surgían de sus omoplatos.
Confundido y asustado escuchó una voz que le decía:

“No siempre se puede tener todo lo que se quiere, y si por conseguirlo haces cualquier cosa, puede que el resultado no sea precisamente el que tú esperabas. Se te dieron oportunidades de cambio y no te aferraste a ninguna de ellas. Ahora no hay vuelta atrás, ahora te has condenado”

Y por primera vez derramó amargas lágrimas de arrepentimiento.

(Y todo esto sale de una conversación con Solstar en la que le propongo que me mande una foto sobre la que escribir una historia… gracias Solstar, ha sido todo un reto pero he disfrutado escribiendo algo así;) )

17 comentarios »

  1. heliopolis says

    ¿Usted está empeñada en quitarle el record a Galdos con los episodios nacionales?

    Octubre 27th, 2006 | #

  2. ana says

    Aaaaaaaaaah!! Como en ‘El corazón del Ángel’!!!!!

    Octubre 27th, 2006 | #

  3. ainos says

    No tenia un bueno momento y en vez de llamar a una amiga para hecharle el rollo me he decantado por entrar en tu pequeño mundo, y tal y como esperaba ha surgido efecto.
    Un besito mi dulce hadita!

    Octubre 27th, 2006 | #

  4. donde duende??? says

    que chula la foto¡¡¡¡¡al igual q el relato¡¡¡¡:grin: gracias a esta historia me has dado un buen tema para debatir y reflexionar¡¡¡¡algn dia ya te contare a q ha dado un finde aburrido y pensando en q tema¡¡¡jajajjajajajajjaja…..
    bechitos de cherezas¡¡¡¡¡¡¡¡

    Octubre 27th, 2006 | #

  5. sky says

    un blog muy cuidado!

    Octubre 27th, 2006 | #

  6. bruixot says

    Podíamos decir que la avaricia rompe el saco. Xydehia, cada día nos sorprendes con una historia nueva. Y todo te ha surgido de una foto? Estás sembrada! Continúa sorprendiéndonos, que no paren tus ideas.

    Un besito

    Octubre 28th, 2006 | #

  7. Borja says

    Ya estás en top.blogs, felicidades! :-p

    Un besazo!

    Octubre 28th, 2006 | #

  8. solstar says

    No dejas de sorprenderme por tu imaginación y tu facilidad para la creación. BÚ!!!!

    P.D. por si a alguien le pica la curiosidad, la foto es la portada del disco “Sad Wings of Destiny”, de Judas Priest.

    :twisted:WWW.SOLSTAR-ROCK.TK:twisted:

    Octubre 28th, 2006 | #

  9. Sub says

    en el cole hacíamos muchas prácticas de este estilo, con una foto, un par de palabras… en fin, un sinfin de cosas que despertaban nuestra imaginación. Si te hubiera conocido por aquel entonces, te habría dado mis tareas jiji. Un besazo

    Octubre 28th, 2006 | #

  10. Phoebe says

    Ahora que estoy un poco perdida pones estas maravillas. Creo que voy a tener que poner en mi agenda un gran espacio reservado a tu rinconcito. Como siempre, no dejas de sorprenderme.

    Octubre 28th, 2006 | #

  11. Ciudad de París says

    “Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas”. Tú te estás convirtiendo en un buen escritora.
    Un cuento genial.
    Besos

    Octubre 28th, 2006 | #

  12. Michi says

    Que miedo!!

    Octubre 29th, 2006 | #

  13. John Doe says

    “El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone…”

    Octubre 29th, 2006 | #

  14. valiada says

    Ole y ole!!!!
    k relato más intrigante…
    me recuerda mucho a uno de mis favoritos.. “El retrato de Dorian Grey”…
    fabuloso..

    Octubre 30th, 2006 | #

  15. Thork3M says

    Genial, simplemente genial, me has dejado de piedra. ¿Cómo se te ocurren estas cosas? a ti ¿qué te dan de comer? muy buena… Deberías presentarte a algún concurso de relatos cortos, porque se te dan francamente bien.
    Se ve que estas últimas lluvias han regado tu ya desbordante imaginación.
    Muchas gracias por este ratillo de disfrute y hasta pronto!!

    Noviembre 5th, 2006 | #

  16. Carlos Martinez says

    Joer lo que daria yo por ver a algunos trepillas chuscarraditos. Mira que se lo pido al Angel Caido del Retiro. Bueno se lo pido de qué manera, con mucha palabrota y eso. Lo que pasa es que el Lucifer y la peña son unos pobrecillos, si fueran malos de verdad….
    Dirian que mal escribe Xy, mas vale que se apuntara a una ONG de atención a los mayores viejos verdes ji ji ji ji ji

    Noviembre 14th, 2006 | #

  17. e9d596f55065546efe2c says

    e9d596f55065546efe2c

    e9d596f55065

    Abril 4th, 2007 | #

Deje un comentario

:mrgreen: :neutral: :twisted: :shock: :smile: :???: :cool: :evil: :grin: :oops: :razz: :roll: :wink: :cry: :eek: :lol: :mad: :sad:

RSS feed for these comments. | TrackBack URI

ecoestadistica.com

Este blog pertenece a Blogomundo