Álbum de fotos
- ¿Por qué no te estás quieto de una vez?
- No puedo , no puedo. Es una oportunidad única! No puedo dejar pasarla así como así. Cuando las tenga en mi mano estas fotos valdrán millones, verás tú.
No pudo hacer nada más por convencerle. Durante todo el viaje igual. Pegado a su cámara haciendo fotos a diestro y siniestro. Edificios, estatuas y monumentos.
Una vez en casa, un grito cortó el silencio que dominaba las estancias.
-Noooo ! - una voz ronca y desesperada.
Inmediatamente ella dejó caer al suelo el libro que tenía entre sus manos y saltó como un resorte de la silla con sus latidos acelerados y un nudo en el estómago. ¿Qué le habría pasado?
Cuando llegó a la sala de revelado se lo encontró ahí, sentado en un rincón como un niño asustado. A sus pies había un montón de papel fotográfico pero no se podía ver nada en él.
- ¿Qué ocurre? ¿qué te ha pasado? - preguntó asustada.
Lentamente levantó la cabeza de entre sus manos y dirigió una apenada mirada a su mujer.
- Lo he perdido, he perdido todo!
- Pero.. ¿el qué? ¿a qué te refieres?
- Las fotos, el viaje…todo - dijo con tan solo un hilo de voz.
- ¿Qué ha pasado?
- No sé, no sé qué pudo ir mal. La cuestión es que lo he perdido todo - seguía lamentándose.
Por su cabeza se pasó el decirle que ya se lo advirtió, que eso le pasaba por su gran ambición y su avaricia. Que si al menos hubiera prestado más atención podría haber disfrutado del viaje; y un largo etcétera de situaciones y reprimendas que le cruzaban fugazmente por la cabeza.
En cambio lo que hizo fue acurrucarse junto a él y mientras le abrazaba maternalmente le susurró al oído:
- Nada puedo hacer por esas fotos. Ojala pudiera poner remedio para devolverte la sonrisa. Pero sí puedo enseñarte las “fotos” que yo tengo de ese viaje. Cierra los ojos - le imperó.
De manera obediente y sumisa él se dejó hacer. Se deshizo en el regazo de su esposa, cerró los ojos y mientras ella acariciaba su pelo comenzó a hablar:
- ¿Recuerdas la plaza donde encontraste aquella estatua ecuestre datada en el s.XIX? Bien, estoy segura de que te quedaste con el más mínimo detalle. En cambio, yo escogí otra imagen para que formara parte de mi álbum particular. En esa misma plaza, en ese mismo instante, había un niño jugando con una cometa de colores y , sinceramente, no sabría decirte qué emitía más colores, si la cometa o la mirada del pequeño.
¿Y aquel puente romano? Te acuerdas de ese puente ¿verdad? Si te asomabas ligeramente podías sentir la presión de las piedras en el abdomen y la cálida brisa en la cara. Ahí abajo, creyéndose ocultos bajo las ramas del sauce había una pareja abrazada viendo pasar el tiempo dedicándose las más tiernas caricias.
Y el castillo…¿qué me dices del castillo? Majestuoso y elegante. Tú tendiste a fotografiar las torres más altas, las que más imponían. Pero yo me quedé con lo que había a ras del suelo. Pequeñas flores blancas, lilas y amarillas luchaban por hacerse un hueco. Parecían burlar a la piedra asomándose entre sus grietas y decorando así su fría y cenicienta “piel” .
Notó cómo comenzaba a sonreír, sus historias empezaban a hacer efecto. Ella continuó contándole lo que sus ojos vieron; y es que a pesar de no llevar cámara en ristre, guardó uno de los mejores álbumes de su vida con instantáneas a todo color.
Y es que su vida estaba compuesta de imágenes que no tendría en papel, pero que atesoraba en el rincón más preciado de su memoria.
(PD: que ninguna persona que guste de atesorar fotos se sienta ofendida, yo también lo hago, pero eso no quita para que pueda llegar a convertirse en obsesión, como cualquier otra cosa en esta vida, y ahí es donde comienza el problema)


Yo también me quedo con las historias, los momentos, las sensaciones, las sonrisas. No soy de fotos, cuando visitó algún sitio nuevo, o conozco personas nuevas en mi vida, me quedo con las sensaciones, los recuerdos, las fotos no son lo mío. Mi susodicho hace fotos, le encanta fotografiarnos a mí y las enanas, yo apenas las veo, hay montones que nunca he visto, pero puedo recordar cada uno de los instantes…
Un beso.
Octubre 25th, 2006 | #
“El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen…”
Octubre 25th, 2006 | #
Vaya tela, me estoy unos días sin aparecer, y escribe más que nunca. Tomaremos nota:wink:
Octubre 25th, 2006 | #
Cuando lea el Carlos Martínez…. jajajajaja estoy deseando leer su comentario….
Octubre 25th, 2006 | #
Jijiji! no se iba de vacas?

Que conste que una de las personas en las que pensé en mi PD era él…lo juro lo juro!
Octubre 25th, 2006 | #
el sauce donde se encontraba la pareja,¿era un sauce lloron?;y junto a las flores del castillo,¿habia alguna mariposa?seguro q si!!!!:wink:
no me extraña q el marido del post se relaje y se calme cuando pone su cabeza en el regazo de la mujer y se la empiezan a acariciar…. ¿quien no se relaja y se calma con esa accion?algunos seguro q hasta se duermen:roll:
bechitos de azucar y a seguir maravillandonos con tus post¡¡¡
Octubre 25th, 2006 | #
muy bello este post.-. besitos
Octubre 25th, 2006 | #
Aqui llega el tio Carlos reportándose. Ja ja ja ja ja divino como siempre.
Eso nos ha pasado a los mas experimentados así de veces. (dedos formando huevo)De hecho pasa todos los dias; para una foto buena se frustran un monton. La diferencia es que esas no se muestran.
Claro que ante tanto tropezón, la chica que consuela no existe. Como tampoco existen en el gremio de fotografos de publicidad, moda, guerra etc casi ninguno sin divorciar. Los que permanecen casados son minoria.
Ahora viene el listillo y dá el bricoconsejo:
Esto solo interesa a los que todavia hacen foto analógica y viajan en avión. Los rayos “X” deterioran las peliculas y sobretodo diapositivas a color profeaionales en los controles de los aeropuertos. Esto equivale a que en los carretes aparezcan grandes franjas que malogran las fotos dependiendo de la potencia de los escáneres.
La solución que utilizamos es unas bolsas de plomo que venden y sirven para protejer el trabajo.
Y la proxima vez que me cargue fotos te llamaré para que me consueles corazón. Besitos en blanco y negro
Octubre 25th, 2006 | #
Pues te quedas sin la foto de las lenguas.
jajaja
petons petita
Octubre 25th, 2006 | #
Es una gran lección lo que nos transmites. Ofuscarse en algo tan material olvidándonos de disfrutar y de vivir cada momento. Aunque estoy seguro de que ya no volverá a lamentar la pérdida de fotos, pues habrá aprendido que dos “fotografían” mejor que uno.
Gracias por el enlace, es un placer para mí tener un huequecito en este espacio.
Un besito
Octubre 26th, 2006 | #
Una reflexión muy positiva, aunque para ayudar a la memoria, nunca viene mal un recuerdo digital o en acetato.
Lo de la mujer, me recuerda a una figura especial y tranquilizadora que hay en muchos de tus relatos.
Gracias y hasta pronto!!!
Octubre 26th, 2006 | #
Cada lugar es diferente para cada corazón; y cada uno con la cámara de sus ojos capta una instantanea distinta. Para tener la mejor visión de un lugar hay que compartir miradas.
Besos
Octubre 26th, 2006 | #
¡que productiva eres con tus letras!
Te mando un abrazo Xy y te pido que te pases por mi blog y lances una firmita por una buena causa…BEsos
Octubre 26th, 2006 | #