El Hombre de la Calle
Era inevitable; viandante que pasaba por su lado, viandante que le dirigía su mirada con mayor o menor descaro.
Había algunos que lo hacían de reojo trajeados y con el teléfono en mano. Otros disimulaban y querían hacer creer que buscaban una cara conocida entre la multitud que dejaba a su espalda. Los niños no hacían gala de educación o disimulo, muchos de ellos incluso le señalaban con el dedo y tiraban de los bajos de las faldas de sus mamás ( o más bien de sus nanys, niñeras, ayas o como quieran llamarse esas mujeres que tratan de encubrir el vacío de una madre).
Fuera como fuese, pocas eran las personas que podían obviar su presencia.
“Me pregunto qué sentirán cuando pasan por mi lado… Compañero, ¿tú qué crees?” - le preguntaba ceremoniosamente al chucho que siempre le acompañaba.
El perrillo le miraba embobado, más por si existiese la posibilidad de conseguir una golosina de la mano que le alimentaba, que por interés en lo que le decía.
“Sí, yo también pienso lo mismo que tú; toda esta gente pensará que no soy más que un pobre loco que no tiene más compañía que la de un perro pulgoso. Y no te ofendas ¿eh, Compañero? Recuerda que no soy yo quien lo dice sino todos los demás”. - El perro continuaba mirándole pero esta vez agitaba frenéticamente el rabo como si quisiera darle a entender que en ningún momento se sintió ofendido por sus palabras.
” Ay, Compañero! Como es la vida, ¿eh? Tan pronto estás arriba como te encuentras tirado en una esquina sin nadie que te ayude. Ahí es cuando te das cuenta de quiénese son tus verdaderos amigos. Es triste toparse con la realidad…
Todos estos “yupis” que pasan pegados a unos teléfonos que parecen más su carta de presentación que una simple herramienta de trabajo. Esos que me miran por encima del hombro preguntándose de dónde habrá salido un tipo tan raro…
Todos ellos, Compañero, no se pueden ni imaginar lo que realmente nos parecemos… o mejor dicho, no pueden saber lo que un día me parecí a ellos.
Ay, Compañero! Cuánto cuesta subir y qué fácil es caer…”


Enfadicas!!!!
Septiembre 26th, 2006 | #
QUe gracioso el perito de la foto, y qué carita más triste tiene. Su vida, al igual que la de su dueño no es nada fácil.
En los momentos difíciles de la vida es cuando se ven los que te aprecian de verdad. Siempre oí decir la frase esa de .”castillos colosales se han derrumbado”. Por eso, debemos tener siempre presente de que todos somos iguales independientemente del dinero o la posición social que uno tenga. Nadie es más que nadie.
Me gustó el escrito.
Septiembre 26th, 2006 | #
Me ha gustado esta frase: “Ahí es cuando te das cuenta de quiénese son tus verdaderos amigos. Es triste toparse con la realidad…” me ha recordado que las amistades hay que cuidarlas y deben currar-se por ambas partes para que tengan continuidad.
Es facil estar al lado de un amigo cuando las cosas van bien, pero ya no es tan fàcil cuando no van tan bien.
Un beso y nada, continua asi.
Septiembre 26th, 2006 | #
estoy con ricard
besitos
Septiembre 26th, 2006 | #
Me apunto al carro y me sumo al comentario de ricard, las amistades defraudan en muchas ocasiones o decepcionan, pero bueno, siempre hay otros amigos que te demuestran lo importante que es la amistad.
Un beso quillaaaaaaaaaaa y gracias por el lindo comentario que me has dejado.
Muack!
Septiembre 27th, 2006 | #
Pues sí… a veces tenemos un golpe de mala suerte y nos vemos en esa situación.
Bechitos.
A Madrid, pronto =P
Septiembre 27th, 2006 | #
Pues hay algun impresentable en el ayuntamiento de Madrid que se le ha pasado por la cabeza “retirarlos” de la via pública para dar buena imagen. De momento los bancos de la calle se diseñan de forma que no sirvan para tumbarse, con brazos enmedio etc. Las fuentes de la Puerta del Sol están inutilizadas para sentarse. No hay urinarios públicos, preguntad a los noctambulos de Madrid donde mean y….Por supuesto no hay fuentes públicas donde beber. etc etc etc
Moraleja, si no tienes pasta vas de culo.
La pena es que a esos jerifaltillos no les va a pillar la jubilación en “la calle” para que sepan lo que es sentirse humillado.
Otro dia veremos porqué persiguen a los músicos ambulantes.
Septiembre 27th, 2006 | #
“No existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos…”
Septiembre 27th, 2006 | #
Se ha quedado flaco de tanta alma. No obstante tiene la decencia de no hacer llorar, y eso pocos lo consiguen.
Un saludo, gracias por el enlace.
Septiembre 27th, 2006 | #
Nos gusta tanto mirarnos el ombligo que muchas veces nos cuesta trabajo reconocer lo que tenemos alrededor.
Besitos guapísima.
Septiembre 27th, 2006 | #
Paso al hombre de la calle, paso al ansia de vivir
Septiembre 28th, 2006 | #
tu post es muy sincero y m has hecho sentirme triste por esa cruel realidad,,, a veces sabes, quisiera ser un niño en el que siento q estoy protegido y m quiere sin juzgarme por q ven en mi bondaz, por que al crecer tan solo se ve desconfianza y maldaz entre la gente… toma reflexion jeje venga q ya sabes q te sigue de cerca muakkkkkkkk
Septiembre 28th, 2006 | #
Pues sí, se podría escribir un libro con sólo una de esas miradas fugaces que aparecen sin esperarlo en cualquier esquina. Desgraciadamente son historias ambulantes que se lleva el viento… Me acaba de venir a la mente un hombre parecido al de la foto con un muchacho, al que alcancé oír: “Fíjate cómo nos mira la gente”
Septiembre 28th, 2006 | #
ya he vueltooo!!! jejej hacía dias q no aparecia pero no te preocupes q he hecho los deberes y ya me he puesto al día, puzzle incluido! jeje
Pues nada niña te voy a resumir estos 15 dias en 4 palabras: HE SIDO MUY FELIZ.
Ya te contaré vale guapisima? un besito, y como no felicidades por todos los posts!!
Septiembre 28th, 2006 | #
Hace un tiempo publicaba un poema que iba repartiendo un mendigo en el metro. El poema decia algo parecido a esto
La vida es solo eso, vida…
¿y por qué nos desplaza a veces
Septiembre 30th, 2006 | #