Momento Inesperado
Él no podía ser capaz de entenderlo. Jamás lo entendería, no; al fin y al cabo es una de esas cosas que sólo se pueden llegar a entender si se sienten.
Cada día esperaba su llegada. Desde que entró en su vida había vuelto a morderse las uñas. Fue casi sin darse cuenta y no sabría concretar cuándo ni por qué fue, pero de nuevo había caido en esa pequeña adicción. Y así, acompañada tan solo por el crepitar de sus uñas entre los dientes, esperaba que pasaran los minutos sentada en el viejo banco de la estación.
No era una mujer de arreglarse, más bien se podría decir que era un poco desastre. Aspecto desaliñado y con aire de niña incluso cuando iba a trabajar. Era gracioso ver cómo sus compañeros se sorprendían el día que, por algún hecho fuera de lo normal, decidía vestirse un poco más. Miradas incrédulas, silbidos embarazosos y bocas entreabiertas producto de la sorpresa.
En cambio, cada día que le esperaba en la estación era un día especial. Él merecía eso y mucho más.
Sus perfumes caros, sus medias finas y su zapato de tacón.
Sombras, brillos y coloretes.
Gomina, cintas y horquillas.
Y es que nada era suficiente si era para él.
El reloj marcó la mágica hora. Tenía que estar a punto de entrar, casi casi podría verlo llegar si se levantaba y se inclinaba levemente sobre las vías. Pero prefería no hacerlo, prefería esperar sentada, que él la viera aparentemente tranquila, que no supiera el efecto que tenía en ella.
Y el tren llegó. Y la gente bajó.
Besos, sonrisas, abrazos, miradas, suspiros e incluso lágrimas.
Gente que va, gente que viene, maletas cargadas de sueños, paisajes y recuerdos.
Había de todo a su alrededor. Había gente mayor, gente joven, niños e incluso animales. Había bolsas, maletas y maletines.
En cambio, no había ni rastro de él.
Al principio intentó guardar la calma.
“Quiere ponerme a prueba” - pensó. De manera que no se movió del banco en el que estaba. Sólo sus resentidas uñas podían saber cómo se encontraba en realidad.
El sol se ocultó tras el tejado de la estación. Fue entonces, y sólo entonces cuando asumió la realidad; él no vendría, hoy no.
Decepcionada y cabizbaja dirigió sus pasos hacia la puerta de salida. Cuando llegó a la estación no le parecieron tan pesados esos zapatos que se compró para la ocasión; en cambio ahora cada paso era un nuevo sufrimiento. No obstante, le dolía más el corazón que la planta de los pies.
Casi podía notar cómo el corazón le sangraba, y tan ensimismada estaba en eso que no se percató de que alguien la seguía. En la distancia había quien seguía cada uno de sus pasos, quien controlaba sus movimientos. Poco a poco fue ganando terreno, aproximándose a ella hasta casi poder tocarla. Si alargaba el brazo podría acariciarla, si ella frenase en seco no podría evitar el choque.
Así la siguió durante un par de manzanas hasta que no pudo contenerse más. Entonces se aproximó lentamente aprovechando que tuvo que parar en un cruce de calles. Despacio, acercó sus labios a su cuello.
Al notarlo la piel de la joven comenzó a erizarse inmediatamente. Por un momento no supo si tenía que gritar, correr o dejarse llevar; fuera lo que fuese le tenía completamente paralizada, anclada al suelo sin poder reaccionar.
Y del cuello a la oreja. Ahí dejó descansar sus labios y pronunció unas palabras. “Tú también te mereces una sorpresa alguna vez, ¿no?”
Apenas podía creérselo… era él! A quien había estado esperando en la estación! Nunca había esperado tanto algo como aquella vez, ese instante, esa voz y ese dulce tacto que le llegaba hasta su corazón.
Después de unos segundo que parecieron eternos, consiguió girarse y quedar frente a él.
Esos ojos, esos labios, esa sonrisa… por él merecía la pena esperar. Mirándole se dijo: “Quién sabe, quizá sí lo entienda. Quizá sí sepa lo que siento. Quizá lo sienta él también”.


Otra vez, increíble historia. Me ha gustado mucho ese final. Por un momento pensé que no se encontrarían, y volvería el sifrimienro del amor. Ojalá todas las historias acabesen así. Gracias Xydenia
Septiembre 16th, 2006 | #
chulisimo¡¡¡pero…merece la pena sufrir tanto por una alegria?creo q eso solo se soporta si se esta realmente enamorad@¡¡¡¡lo mejor de una dspedida?sin duda alguna el REENCUENTRO¡¡¡¡¡¡¡¡
Septiembre 16th, 2006 | #
jops! podía haber tenido un final triste… habría sido más realista
Septiembre 17th, 2006 | #
Cuando se veía venir lo peor… al final ahí estaba, envolviendo l situación de una forma quizás más mágica aún. Preciosa la historia niña. Encuentros y desencuentros de estación. besoss
Septiembre 17th, 2006 | #
Mayte, esto es como todo en esta vida… a veces pasa.
Puede que no sea la tónica general, pero no por eso ha de ser menos realista; sí menos común pero no menos realista
Besitos
Septiembre 17th, 2006 | #
“Lo esperado no sucede, es lo inesperado lo que acontece…”
Septiembre 17th, 2006 | #
Preciosa historia, jo, ya podía sucederme eso a mi
Septiembre 17th, 2006 | #
La vida puede ser maravillosa!! No todos somos unos cabrones!!
Septiembre 17th, 2006 | #
Bonita historia, seguro que se ha dado en más de una ocasión.
Septiembre 17th, 2006 | #
Me ha recordado la história de la bailarina y sus zapatos.
Veo que no bajas el nivel, y eso que la teniamos cansada
Las sorpresas son muy bonitas, pero no hace falta hacer sufrir tanto, no? pobrecita.
Nos vemos peque. muacks
Septiembre 17th, 2006 | #
hola..me encontre con tu blog…por internet y me agradan tus palabras…me parece fantastico tu dulsura al hablar como brotan tus sentimientos..tengo 18 años y soy solo un niño en esta vida extraña..-.pero me gustaria ser tu amigo sin ninguna intencion…tu habilidad de aflorar los sentimientos la envidia..y me encanta conocer gente q ve la vida de otra forma mas dulce..no materialista..bella como lo es la vida..
Septiembre 18th, 2006 | #
ains… me recordaste a la penelope de serrat… esa que esperaba en la estación… muy bonito nena y con las correcciones mejor
besitos!!
Septiembre 18th, 2006 | #
Ay estas estaciones de trenes… No podía leer esta história en mejor momento, espero q entiendas pq te lo digo… ya q no se nada de ti y no te he podido contar que tal!!!!
A ver si almenos por aquí me haces caso… jejeje
Un besito sra. estrés! (por cierto el chocolate va muy bien para esto!!)
Septiembre 18th, 2006 | #
Que bonito relato Xy!
Septiembre 18th, 2006 | #
Ya me gustaria que me pasara a mi…. que algun dia sea yo la que recibe la sorpresa¡¡¡
Muy bonito mi chica….
Mil y un besos
Septiembre 18th, 2006 | #
Es que las estaciones y el mundo ferroviario tienen mucha miga y es muy literaria. Linda historia.
Septiembre 18th, 2006 | #
Bonita historia.
Septiembre 18th, 2006 | #
A mi me recuerda a cierto plan urdido hace casi un año, aunque la sonrisa que me encontré no la cambio por un millón de sorpresas.:smile:
Septiembre 18th, 2006 | #
Se me quedan cortas tus historias, podria ser un trozo de un relato mucho mas largo que todos tus fans esperamos.
Para viajes especiales en tren buscar “el tren de la fresa”el “al andalus” y el transcantábrico”
Septiembre 19th, 2006 | #
esta historia son dos post en uno , no? jeje … vas hacer que te siga adetrandome en la aventura de tu vida j. muakkkkk
Septiembre 19th, 2006 | #
Jo, estás últimamente que te sales. Genial, me ha encantado, enhorabuena. Es increíble todo lo que has condensado en tan pocas líneas. Hoy me has vuelto a dar una alegría.
Hasta pronto!!
Septiembre 19th, 2006 | #