Intercultural
No hace mucho tiempo que una de las personas que más enganchada me tiene a su blog (no es peloteo, antes de que digas nada…) puso una foto que me enamoró.
Fotos, eso es lo que le caracteriza, lo que le hace especial. A todo aquél que le gusten las buenas fotografías le recomendaría que se pasara por su rincón, además de disfrutar puede aprender pequeños trucos o curiosidades técnicas.
Como iba diciendo… hubo una foto que me enamoró perdidamente. Se trataba de un mercado. Una noche cualquiera. Mucha gente. Poca luz. Lugar que destila magia por los cuatro costados.
Siempre tuve debilidad por Marruecos y qué decir de la India… Su cultura me llama poderosamente la atención. Desde hace muchos años he disfrutado devorando cada libro que caía en mi mano y que me acercaba un poquito más a ese maravilloso mundo.
Creo que , en el fondo, como todas las niñas algún día soñé con ser princesa; pero nada de princesas de cuentos con vestidos rosas y velos delicados. Más bien soñaba con ser “princesa mora” con un poder de atracción único en ellas y el misterio que encierra su mirada.
Esa foto me recordó viejos tiempos en que soñaba con ser una de ellas. También me hizo recordar la predilección que siento por sus trajes; sus colores, sus tejidos, su sensualidad… Un día vestiré uno de ellos, sin duda.
Aquí os dejo una pequeña muestra para que podáis dejar volar la imaginación ; imaginad el tacto de las telas sobre la piel, el sonido al caminar, las miradas que atraen …
¿Con cuál os quedaríais? difícil elección ¿verdad? (las modelos no van inculidas, por si a alguno se le ha podido pasar por la cabeza…
)
Os dejo el enlace de donde las saqué. Podréis hacer una compra on-line e incluso encontrar instrucciones para poder vestirse un sari. Tiene muchos más rincones por descubrir…pero eso lo dejo de vuestra mano.

