Siempre en la Luna
Dicen de mí que soy un poco “Lunática” , que igual que ella cambia de estado, yo la acompaño de la mano.
Que tan pronto río como lloro; estoy eufórica o melancólica; hablo sin parar o sello mis labios como si nunca hubiera salido una sola palabra de ellos…
Yo prefiero destacar de ese toque “Lunático” mi carácter soñador, mi inversión energética por intentar que cada día sea un pequeño cuento para mí y para los que están conmigo.
Pero lo que más me gusta, lo que realmente me hace feliz, es saber que cuando yo estoy en la Luna, tú te acomodas en las estrellas titilantes, siguiéndome de cerca para que no me caiga, para no tropezar, para soñar conmigo…


