En Su Justa Medida
Porque a veces soy de acero.
Porque intento que nada me haga daño, que nada recale en mí.
Porque hay días en los que desempolvo mi escudo y emprendo la cruzada.
Porque a pesar de todo sigo siendo cuchara.
Por eso siempre quedará un recoveco por el que colarse para quien quiera hacerlo.
Porque también es cuestión de grado.
Porque si el agua que me riega tiene la fuerza adecuada, ni el acero será capaz de repudiarla.
Posted by Xydehia |
Comentarios (9)

