Fue inesperado , a todos les sorprendió…
El pueblo quedó consternado al enterarse de la noticia : ya no estaba, ya no volvería a corretear por las calles empedradas lanzando a los cuatro vientos sus alegres sonrisas…
Todos se preguntaban qué ocurrió, qué pudo pasar… Lo que parecía un día normal se convirtió en uno de los más negros vividos hasta ahora por todos los vecinos.
Siempre fue inofensivo, pero esta vez mostró su cara más amarga… Como siempre, jugaba entre las olas , y de súbito, el mar se la había tragado, sin más…
Todos sufrieron su pérdida, todos la conocían , todos la querían… pero alguien, teniendo las lágrimas más amargas, no las derramaba por temor a que su madre se derrumbara…
Estaban juntas cuando ocurrió, desapareció ante sus ojos y no pudo hacer nada para ayudarla…
Mantenía fresca en su memoria esa imagen… una mano que , desesperada, se tendía hacia ella pidiendo un auxilio que nunca llegó…
Por la noche no conseguía dormir. No conseguía quitárselo de la cabeza… Era su hermana, alguien que siempre estuvo y nunca más podría ver. Revolviéndose en la cama posó su mirada en el colchón vacío …completamente sola en la gran habitación…
En ese mismo instante, como un torrente unas amargas lágrimas recorrieron sus mejillas. Lloró, suspiró, maldijo… hasta que de pronto, un sopor se apoderó de ella y por fin pudo dormir en paz…
Mientras, en la cara oculta de la luna, junto a su inseparable osito de peluche que le mantenía amarrada a la infancia, ella derramaba sus sueños y los hacía llegar hasta su hermana , velando cada segundo y protegiéndola de las pesadillas…
“- Siempre estaré contigo” - le dijo.
Y entre sueños, bajo la luz de la luna, por primera vez en mucho tiempo, sonrió…