Como cada día… hay momentos que lo hacen especial…
Como cada día me ha costado despertarme. Como cada día he desayunado. Como cada día he conseguido vestirme entre bostezos irremediables. Como cada día he bajado al perro…
Hoy encontré alguien dispuesto a sonreir a las 8 de la mañana, dispuesto a pararse con su perro y dar los buenos días, dispuesto a hacer carantoñas a mi perro.
Como cada día he subido al perro. Como cada día he cogido mi bolso y me he ido con la música a otra parte. Como cada día he ido al metro. Como cada día he tenido que defenderme en un mar de niños que corren al colegio. Como cada día he cogido con una sonrisa y un tímido “Gracias” el períodico a esa pobre chica que soporta estoicamente el frío de Enero. Como cada día he comenzado a leerlo…
Hoy sonreí ante una de sus páginas. Hoy he viajado sin moverme. Hoy he disfrutado soñando. Hoy he descubiero que aún quedan preciados rincones en Madrid que la hacen especial.
Hoy he querido rescatar esta noticia para los que no hayan tenido la oportunidad de leerla.
Porque me ha hecho sonreir.
Porque me ha hecho viajar sin necesidad de moverme.
Porque me ha enternecido.
Porque me hace apreciar un poquito más esta ciudad que amenudo me agobia…
” “No te lo vas a creer, pero desde las escaleras del jardín de mi colegio por las tardes se ve el mar”. Carmen tiene 10 años y, enfundada en su uniforme azul marino del Sagrado Corazón, me promete con sus ojos bien abiertos que es verdad, que a cierta hora del atardecer, justo cuando ella sale del colegio, en Rosales se ve el mar. Otras personas me lo confirmaron. Si uno eleva la mirada hacia la Casa de Campo desde los miradores de la calle del Pintor Rosales , al atardecer se crea un efecto óptico que hace que el cielo de Madrid se parezca al mar. Hay más de uno que incluso asegura ver las olas.
Ahí está todavía, aunque con muchas menos flores, la Cada de las Flores donde vivió Neruda el estallido de la Guerra Civil y desde donde veía otro mar : “Yo vivía en un barrio de Madrid, con campanas/ con relojes , con árboles / Desde allí se veía / el rostro seco de Castilla/ como un océano de cuero”.
(…)
Me planté en Rosales al atardecer y , como ante una pantalla de cine, esperé con Carmen a que tras el Parque del Oeste se manifestase el mar. Aunque esta vez no tuvimos suerte, seguro que la próxima lo lograremos. Porque , siguiendo con las paradojas, si todo el mundo es capaz de oír el mar en el interior de una caracola, ¿ por qué no se ca a poder ver sobre Madrid?.
(Eva Gabeiras “20 Minutos”)
Y así es, aún tenemos rincones mágicos en esta gran ciudad… siempre habrá lugares especiales, inolvidables … lugares que te hacen olvidar por un momento donde estás …
Os dejo con lo que dicen que es el lugar donde puedes ver las más bonitas puestas de sol… A juzgar por las fotos parece que sí, yo aún tengo que verlo, pero con todo y con eso… adoro este rincón…



Si si si siiiiiiii
Mar en Madrid…
la historia es bonita
pero el mar está tan lejos
que ni el olor llega…
jejeje
Un abrazo
Enero 24th, 2006 | #
Me encantan los días especiales porque sí, sin preparar. Son los mejores.
Enero 24th, 2006 | #
Yo tampoco conozco aún ese lugar de atardeceres preciosos, aunque creo que en un par de semanas iré a disfrutarlo con un buen amigo
(qué buena idea me has dado!)
Sobre lo demás… Madrid, esa ciudad que nos agobia, es cierto, pero que da y nos da… Hay que saber ver las cosas más bonitas, verdad?
Mil besitos!!!
Enero 24th, 2006 | #
:), me gustó mucho la historia, el mar se queda en los ojos y se lleva a todas partes, incluso a Madrid!!!, solo hay que quererlo!!!.
Un beso!!!
Enero 24th, 2006 | #
A mi me encanta Madrid, aunq no tengamos playa
Enero 24th, 2006 | #
Si, yo estuve una vez en ese atardecer de la foto, es genial!! besos
Enero 25th, 2006 | #
Mmmm como me gusta el mar… aunq como el mio no hay ninguno, mi atlantico pasional y agresivo. (¿Verdad Kike?)
Tambien lo echo de menos aki en Sevilla y me gustaria encontrar un rincon así donde poder casi contemplarlo… El problema es q no huele ni salpica…
De todos modos, tambien es precioso un anochecer al final del guadalquivir iluminando de rosa el precioso barrio de triana. (Ole!)
Un abrazo, mariposuela… (q poquito nos queda no??)
Enero 25th, 2006 | #
Muy bella la historia, y gracias por poner la sonrisa un día normal…:)
Un beso.
Enero 25th, 2006 | #
Enero 25th, 2006 | #
Supongo que será la misma. Durante mucho tiempo estuve enganchado a Evasivas, el blog de Eva Gabeiras. Lástima que lo abandonase. Era lo mejor de la blogosfera.
Enero 28th, 2006 | #
Es un día gris para mí, ni siquiera se como he acabado llegando a tu blog (buscaba flores de nomeolvides en google) pero aquí estoy, y veo esas fotos del Templo de Debod y golpean los recuerdos en mi mente, sobretodo hoy… uf, perdón por la intromisión, pero necesitaba escribir algo.
Como se puede retroceder en el tiempo si con el hecho mismo de desearlo ya ofendo a quien querría ahorrar su actual sufrimiento? Como aliviar mi culpa cuando vi venir las cosas y no hice nada por evitarlas?
El 19 de mayo hara un año que estuve en ese templo por primera y única vez… ojalá vuelva pronto a visitarlo… pero con la misma compañia y el mismo atardecer.
Mayo 4th, 2006 | #