Y es que siempre lo digo… nunca sabes las sorpresas que te puede deparar la vida…
Ayer salí de casa sin saber muy bien con que planes. Bueno, en realidad eso no es de extrañar tratándose de mí, mi pequeña hada me cuida tanto…
A veces, cuando menos ánimo tienes es cuando más disfrutas. La vida parece emperrada en llevarnos la contraria… si quieres disfrutar te juega malas pasadas, si te resignas a ello comienza a suavizarse…en fin, es traviesa, lo sé…
Ayer todo comenzó con una cena entre amigas. Risas, complicidad, compartir, ofrecer… es increible la cantidad de cosas que pueden suceder en unas horas…
Después cogimos rumbo al cumpleaños de una amiga. Hacía años que no la veía, me atrevería a decir que desde que salimos del colegio… Pero esas amistades son especiales. Muchas veces es gente que, aunque pasen años sin ver, siempre sabes que están ahí y que te recibirán con una sonrisa y los brazos abiertos.
Casualidad del destino es que estuvieran en ese bar…No era donde se celebraba el cumpleaños, pero había menos gente y decidieron pasar por allí un rato. Besos , abrazos, sorpresas, cambios, preguntas…resumir cinco años en unos minutos no es fácil, pero con esta gente se consigue…
Una vez que nos habíamos puesto al día de nuestras historias … Entonces ocurrió… Noté como me agarraban del brazo, me giré…
Alguien estaba frente a mí. Un chico con una gran sonrisa y unos brazos abiertos esperando recibirme… Esa cara me suena…esos ojos…esa sonrisa… sí, tienes la misma cara traviesa de siempre… Richiiii!!!!
Es difícil tratar de describiros qué sentí…De pronto pasaron pro mi cabeza cada momento compartido, cada palabra, cada conversación… Sin dudar un solo momento, después de asegurarme que estaba ahí, que no era un sueño, me tiré a sus brazos.
Qué bien sienta el abrazo de una persona querida después de tanto tiempo… De nuevo muchos años… cuantos fueron en este caso? tres…tres años sin verle pero sin perder el contacto…
Le miraba, aún no podía creerlo. Le abrazaba, no quería perder esa oportunidad y tenía muchos abrazos pendientes, porque nunca los olvidé, los iba guardando uno a uno para cuando llegase la oportunidad… y fue ayer.
Me emocioné,lo reconozco, pero es difícil no hacerlo cuando por fin puedes volver a estar con una persona que te cuida desde la distancia, que siempre está sin estar, que recuerdas cuando ves algo que le pueda gustar…
Aprovecho cada minuto, te miro, me pierdo en esos ojos que no han cambiado, en esa sonrisa sincera y en los brazos que llegan cuando más los necesito…
Quizá tenía que ser así…casualidad… pero llegas cuando necesito que me escuches, cuando necesito tus cálidos abrazos…
El resto de la noche la pasé con una gran sonrisa en mis labios, repitiendo una y otra vez tu nombre, contenta por haber reencontrado a un amigo del alma…
Mañana volveremos a vernos. Caminaremos, como siempre; hablaremos de tantas cosas que nos han pasado… y el tiempo se parará , como siempre…